miércoles, 31 de agosto de 2011

Crónicas Eurobasket 2011 - Jornada 1


ALEMANIA - ISRAEL



Había ganas de ver a la Alemania de Nowitzki y Kaman y el cuadro teutón no decepcionó. Sin renunciar a su sello, con el orden jerárquico más grande de una selección en todo el torneo, como demostraron desde el inicio el dúo estrella de Alemania. EntreDirk y Chris anotaron los primeros 11 puntos del equipo de Bauermann, para impotencia de una Israel floja en ataque en los compases iniciales (11-5).

Dos triples de Blu igualaron las tornas, aunque no duró mucho la resistencia de Israel. Concretamente hasta el ecuador del segundo periodo, al que aún pudieron llegar a solo una canasta de distancia de su rival (25-23). Kaman, imparable, seguía dominando el rebote y abusando en la pintura de Israel, Nowiztki seguía a su ritmo de tiros sencillamente indefendibles y la pareja encontró la inspiración de un Benzing dispuesto a ser una de las revelaciones del Eurobasket. 5 puntos de Robin y otros 6 de Dirk completaron un 11-0 de parcial y el despegue germano justo antes del descanso: 40-26.

Se acabó el partido. El parcial continuó elevándose tras el intervalo hasta el 18-0 (47-26, min.22).Schaffartzik se había despertado, Nowitzki anotaba una y otra vez y Kaman se creía en la zona rival. Contra esos argumentos, la aportación de Burstein y Eliyahu se antojaba muy escasa.

Con el partido en el bolsillo, Bauermann comenzó a rotar y hasta los menos habituales encontraron su momento de gloria, convirtiendo el triunfo en paseo por momentos (62-37, min.27). Israel mejoró su defensa y pudo reaccionar de la mano de Pnini (66-52, min.34) pero en este estreno Alemania era un vendaval en ataque y con 25 puntos en los últimos cuatro minutos, el resultado se fue hasta a un abultado 91-64 final.





                                           RUSIA - UCRANIA



 La selección de Rusia tiene ya su primera victoria en el Eurobasket al derrotar a Ucrania por un ajustado 73-64 en un encuentro en el que los rusos impusieron su mayor potencial físico y una gran defensa.

La primera mitad fue de un acierto bajísimo, sin que ninguno de los dos equipos fuera capaz de anotar con fluidez. Kirilenko y el ucraniano Kravtsov lo intentaban pero el resultado al descanso dejaba claras las dificultades ofensivas: 28-24.

Tras el descanso, una presión a toda pista permitió a Rusia irse por 10 puntos (47-37), pero una técnica a Khryapa acabó por darle algo de vida a Ucrania, que en un momento convirtió un 53-45 adverso en 53-50.

La diferencia era pequeña, aunque Rusia seguía mandando pero no le entraban los tiros exteriores, avanzando con los puntos de Kirilenko cerca del aro y la velocidad de Shved. Y como quiera que Ucrania tampoco sumaba de forma continua, dos tiros libres de Kirilenko y un soberano tapón a falta de minuto y medio sentenciaron el choque poniendo un 69-62 que los de Fratello ya no podrían remontar.

Kirilenko finalizó con 20 puntos y 11 rebotes, bien secundado por Fridzon (12) y Shved (10). En Ucrania, buen partido de Serhiy Lishchuk con 13 puntos y 4 rebotes.




LITUANIA - GRAN BRETAÑA






La anfitriona Lituania tuvo que emplearse a fondo para vencer a una combativa Gran Bretaña por 80 a 69. Los lituanos sufrieron los nervios propios del debut y tuvo que ser su vieja guardia quien resolviera el encuentro. Primero Ksistof Lavrinovic (12 puntos y seis rebotes) y Saras Jasikevicius (13 puntos) y luego Rimantas Kaukenas (16 puntos) fueron los estiletes de un equipo que deberá mejorar mucho para aspirar a medalla en su Eurobasket.

Dos triples, uno de Luol Deng y otro de Nate Reinking, abrieron con sorpresa el duelo avisando de lo que vendría más tarde. El equipo británico quería meter el miedo en el cuerpo a los anfitriones, aunque estos no vacilaron ni un instante y poco después ya dominaba por 8-6 en un loco y vibrante inicio de partido con gran ambiente.

Los 5.000 espectadores que empujaban a los cinco lituanos no eran suficientes para frenar a dos británicos que empezaban el choque muy enchufados. De los 14 primeros puntos, Deng (siete) y Reinking (seis) sumaban 13. Sólo eran dos, pero se bastaban para alargar el buen arranque de su equipo. Y es que los siempre fiables tiradores lituano tenían el aro de espaldas y sólo sumaban un 25% de efectividad hasta que Jasikevicius entró en acción para anotar una canasta de dos y asistir para un triple de Lavrinovic que cerraba el cuarto con una mínima ventaja lituana (19-18).

El veterano base ex ACB, no había tenido una buena preparación, pero en este debut comenzó contando cada acción por acierto. Con sus pívots Javtokas y Lavrinovic funcionando, el despertar de los bases lituanos era el factor desequilibrante de un encuentro que comenzaba a decantarse en favor de los locales (33-25). Y es que los británicos tenían infinidad para sumar puntos y el monólogo de Deng (acabó con 25 puntos) ya por entonces era estéril a la hora de competir contra los lituanos aun si quiera con la inestimable ayuda de Daniel Clark (11 puntos al descanso y 15+8 rebotes al termino del duelo).

Por si no fuera suficiente con los problemas ofensivos, en defensa Gran Bretaña empezó a hacer aguas en defensa y Pocius, Kalnietis y Kaukenas cortaban la zona británica como cuchillo caliente la mantequilla. El descanso era lo mejor que le podía pasar a unos ingleses que alcanzaban el vestuario con una desventaja mayor de lo merecido durante 15 minutos. Un triple final fuera de tiempo de Lituania era un halo de esperanza para una Gran Bretaña asfixiada (49-39).

La duda cuando comenzó el tercer cuarto era conocer qué versión británica veríamos... y con nuevos bríos se volvió a ver a la selección “arrogante” y capaz de enmudecer a 5.000 lituanos con un parcial de 2-10 que dejaba en nada el trabajo de los locales. De nuevo Deng y Reinking tiraban del carro aunque con un Freeland más activo, Gran Bretaña sí parecía se una selección capaz de defender a los tiradores lituanos y de sumar con cierta regularidad. El descanso no sentó nada bien a una Lituania que sin Jasikevicius perdió su norte y el atasco ofensivo (sólo cinco puntos en el tercer cuarto) provocó que muchos minutos después se viera por detrás en el marcador (54-57).

El partido estaba claro que no iba ser todo lo placentero que se presuponía y por eso Jasikevicius se puso el mono de faena para comandar un segundo arranque de orgullo lituano. Sin llegar a ser la de las remontadas del Mundial de Turquía, Lituania reaccionó y con un parcial de 7-0 volvió a llevar la calma a la grada (67-61). Gran Bretaña pudo con dos tirones de Lituania en el partido, pero ya el tercero le llegó con la presión de ganar y casi sin fuerzas; dos factores que imposibilitaron una última sorpresa británica y que enturbiaron el final del encuentro con un resultado que no se ajustó a la realidad del mismo.





                                            CROACIA - FINLANDIA
Foto EFE


El partido empezaba con un sorprendente rendimiento de Finlandia. Los primeros 12 puntos de los nórdicos llegaban desde el triple; en apenas cinco minutos habían logrado otros tantos triples, que les colocaban por delante en el marcador durante muchos minutos. Por parte croata, Bojan Bogdanovic tomaba mucha responsabilidad ofensiva (terminó con 27 tantos), empezando los ataques en sus manos. De hecho, era un Bogdanovic muy suelto el que culminaba un contraataque que ponía por delante a su equipo: 20-19.


Los croatas trataban de colocar balones interiores a Ante Tomic (14 puntos, 8 rebotes), allí donde el equipo balcánico es realmente superior. Aun así, los seis triples finlandeses al término del primer cuarto siguieron pesando: 25-26 para los nórdicos. Con las ideas muy claras, agresividad hacia el aro y todos jugadores aportando (al descanso habían anotado 10 jugadores) conscientes de qué pueden y no hacer, Finlandia se va en el marcador (31-42), sin que Croacia reaccione. El ataque de endeblez que asalta a Croacia a menudo parecía durar todo el segundo cuarto, hasta que despertaron a falta de tres minutos del descanso. En apenas minuto y medio lograron un parcial de 10-0. Un simple fogonazo que les volvió a meter en el partido. Esa era la diferencia: Finlandia necesitaba 20 minutos de buen trabajo para estar en el marcador. Para Croacia era suficiente un centenar de segundos de explosión para llegar al descanso sólo dos abajo: 41-43.

Con el partido igualado a 47 en el tercer cuarto, dos triples consecutivos de Bogdanovic ponían a Croacia por delante, pero no hubo forma de que Finlandia se dejara ir. En una lección de construcción de equipo, los fineses, con buenos minutos de Huff en el último periodo. Los croatas desprendían esa misma sensación de vulnerabilidad que les ha caracterizado durante años.

Como merecía, el partido entró en los compases finales completamente por decidir. 76-76 después de que un gran Salin (13 puntos, el máximo anotador del equipo tras los 14 deKoponen) contestara con un triple a otro del líder Bogdanovic. Tras el triple de Markota (79-75), Finlandia se lanzó en el último minuto a todo tipo de lanzamientos para dar la vuelta. Pero Salin erró un par de tiros libres y Croacia supo anotar cuando lo necesitaba, para terminar con 84-79. Un susto mayúsculo de los que acostumbra a recibir Croacia. De no haber sido por Bogdanovic, Finlandia habría obtenido un triunfo para el que hizo muchos méritos.





                                         FRANCIA - LETONIA



Letonia se agarra al lanzamiento triple como si fuera lo único que existiera en el mundo. Es su vida y su muerte. Y con ella hace pasar un calvario a una Francia que acaba plasmando su superioridad. Porque es múltiplemente superior. Y porque Tony Parkerestá en un estadio superior. Hiperdecisivo con 31 puntos, eclipsando los 32 de Janis Blums.

Blums empezaba en plan estelar, reventando desde el triple. Desde el mismo primer instante, Letonia desprende esa sensación: nacer y morir en el lanzamiento exterior. En defensa, Letonia flotaba a los penetradores exteriores franceses. Así se cimentaba la ventaja báltica. Francia tenía mayor equilibrio, con un juego menos dependiente, pero la dependencia del tiro siempre será bienvenida si está acompañada del toque divino. Y tocado por los dioses parecía Janis Blums, con 12 puntos en el primer cuarto, y todo su equipo: Dairis Bertans anota un triple lejanísimo sobre la bocina del primer cuarto, para terminar 18-25.

El indiscutiblemente estelar Parker mantenía a Francia con la mitad de los puntos del equipo. El equipo francés sólo parecía completamente dentro cuando lograba transiciones rápidas. Su estático se atascaba y, el de su rival, seguía terminando con éxito desde 6,75. Hasta que llegó un momento que parecía clave: una transición rápida de Parker terminaba en triple de Gelabale: 30-28. Parecía que Francia iba a tomar el mando de una vez y para siempre, pero volvió a aparecer Blums, que llevaba cinco minutos agazapado y, con 5 puntos seguidos, igualó el choque (a 33).Strelnieks con, cómo no, un triple, volvía a poner a Letonia por delante.

El partido era de alto nivel. Con buena anotación y, sí, diversión... Y sorpresa: al descanso mandaba Letonia (40-41). ¿La razón? Sencilla: un Blums estratosférico llevaba 20 puntos (terminó con unos increíbles 32, 6/9 en triples) y el equipo un imposible 9/13 en triples (en la segunda parte se quedaron en 2/10). Si hay argumentos a los que agarrarse, ¿por qué no asirlos?. Si le funciona al rival, ¿por qué no a mí?, debió pensar Francia. Y tiró de TP. Equipo a la espalda y de nuevo por delante, en un tercer cuarto de menor nivel.



Los galos habían tomado la delantera en el partido, pero cuando los triples letones caían, manteniendo reñido el encuentro, todo dominio galo volvía a parecer frágil. En ese momento, el trabajo interior de Boris Diaw se volvía especialmente importante. Y es que los franceses gozaban de una superioridad en la pintura que no estaban siendo capaces de plasmar. Hasta que, a falta de cuatro minutos, dos triples seguidos (Batum y Gelabale) ponían un 78-70 que parecía echar tierra sobre los sueños bálticos. Blums intentó liderar un nuevo arreón, pero Tony Parker acabó de poner las cosas en su sitio. Plasmando la superioridad francesa (89-78) con sus 31 puntos sobre una Letonia vistosa pero débil al fin y al cabo.


                       GRECIA -BOSNIA
Grecia lo ha pasado muy mal para derrotar por 76-67 a Bosnia Herzegovina, pero suma ya su primera victoria en el Eurobasket.

Los balcánicos, que habían generado muchísimas dudas en la preparación, salieron muy centrados y realizando una buena defensa para impedir a Grecia anotar con facilidad. El resultado era favorable a los bosnios, que llegaron al descanso tres arriba: 31-34.

Pero al buen trabajo defensivo bosnio no se unió un necesario acierto ofensivo de sus estrellas:Teletovic fracasó en el tiro (0/9 de tres), y tampoco Djedovic y Domercant (7/17 en tiros entre ambos) estuvieron atinados; solo el pívot Elmedin Kikanovic (15 puntos) causó problemas en ataque.

En cambio, Grecia fue poco a poco abriendo algo de hueco gracias al dominio del rebote, al papel de Bourousis (12 puntos) y Koufos (10) y, sobre todo, a la velocidad y tino del dúo Zisis-Calathes, con 13 puntos cada uno.

Un triple de Papanikolau a 4:47 del final completó un parcial 9-0 y puso a Grecia 10 arriba (66-56) sin que Bosnia tuviera ya capacidad alguna de reacción. 



                   ESLOVENIA - BULGARIA


Eslovenia se estrenó en el Eurobasket con un sufrido triunfo por 67 a 59 sobre una Bulgaria que tuvo el partido ganado cuando a menos de cinco minutos vencía por seis puntos de diferencia.

Ya de inicio el equipo búlgaro dejó claras sus intenciones y salió al choque con una defensa que sacaba punta a los nervios del rival y con dos hombres inspirados en ataque. El rápido Earl Rowland por fuera y Nikolay Varbanov por dentro obligaban a Boza Maljkovic a pedir un tiempo muerto y llamar al orden a una Eslovenia demasiado despistada. Sin estar centrada en ataque, Eslovenia vivía de los robos de balón que su perímetro provocaba en Bulgaria y así una serie de recuperaciones permitió varios fáciles contraataques con los que dio la vuelta a la situación inicial (17-11).

Preocupada por frenar la ofensiva eslovena, poco a poco Bulgaria se fue espesando en ataque y con un solo punto en los cinco primeros minutos del segundo cuarto, Eslovenia logró estirar su ventaja hasta los nueve puntos. El juego esloveno era colectivo, todos iban sumando para la causa, aunque fue cuando sus pívots entraron en acción, cuando realmente comenzó hacer daño al rival. Especialmente inspirado estaba Erazem Lorbek que antes de llegar al descanso ya sumaba ocho puntos y siete rebotes.

Sin embargo, como el partido tenía una clara vocación defensiva, los impulsos de un jugador como el blaugrana no eran suficientes para poner tierra de por medio y lejos de romperse el partido sucedió lo contrario. Una bandeja de Dejan Ivanov y un triple de Filip Videnov (14 puntos) estrecharon el marcador al descanso (29-25). Después de dos cuartos la sensación era que Eslovenia lo tenía todo en su mano para romper el partido, pero que su tradicional frescura ofensiva estaba desaparecida y con ella su capacidad para desbordar a Bulgaria. Esa sensación se extendió en el arranque de tercer cuarto, pues Eslovenia seguía insistiendo en ataques largos y cargando sobre la pintura, mientras que Bulgaria, bien armada en defensa tenía suficiente con los latigazos de Videnov para meter el miedo en el cuerpo (31-30).

Quizá fue ese el impulso que necesitaba Eslovenia para terminar de despertar, pues acto seguido al triple del búlgaro puso una marcha más en ataque para encadenar un parcial de 12-2 para poner tierra de por medio. Corriendo y jugando al ataque Eslovenia era muy superior a Bulgaria. Los hermanos Dragic querían dinamitar el partido y casi parecen conseguirlo cuando un par de robos colocaron a Eslovenia con un claro 46-35 que parecía acabar con la historia del duelo.

Si no lo hizo fue primero por el impulso final de un Rowland (20 puntos y ocho rebotes) enrabietado y luego porque la incapacidad para anotar por fuera (Eslovenia llegó a estar 1/21 en triples) colapso su ataque hasta tal punto que con un parcial de 5-22 Bulgaria se vio seis puntos arriba 51-57. La fragilidad emocional de Eslovenia estaba a punto de volar por los aires cuando un triple de Lorbek (18 puntos y nueve rebotes) volvió a meterla en el encuentro. Bulgaria había llevado el partido donde quería: su defensa le mantuvo en el encuentro durante minutos y Rowland le dio ventaja, pero en un final apretado no pudo dar el paso necesario para vencer. En parte no lo hizo por pronta la eliminación de Videnov y, en parte, porque la experiencia eslovena le sirvió para sumar desde la personal y acabar desquiciando a un rival que se vio con la victoria en la mano pero que no la supo gestionar
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Fuente: http://acb.com/

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