miércoles, 17 de agosto de 2011

El "ser o no ser" de Claver, Suárez y Sada.



Se lleva hablando días en varios medios de comunicación en torno a un mismo tema: los descartes. Todos nos preguntamos quién será el elegido para abandonar la concentración y cuándo se supone que Scariolo anunciará tal decisión. Cuando finalizó la liga, todos especulábamos sobre quienes irían a la selección guiándonos por los números que habían hecho los jugadores a lo largo de la temporada. La lista de preseleccionados no supuso ninguna sorpresa a excepción de la inclusión en ella de Xavi Rey y Serge Ibaka.



Los dos primeros descartes estaban claros: Rafa Martínez, que ha tenido la mala suerte de coincidir en tiempo y en posición con gente como Navarro; y Xavi Rey, quien ha visto su inclusión más como un premio al trabajo bien hecho que a la posibilidad de quedarse en un puesto que ya ocupa los Gasol e Ibaka. Esto ocurrió hace casi dos semanas. Se ha hablado de la lucha para el puesto entre Suárez y Sada, pero a última hora se ha sumado el nombre de Claver.

Antes Scariolo justificaba su falta de decisión a que primero debía de ver en qué estado de forma venían los internacionales. Pues bien, no solo lo han confirmado los fisios, sino también el propio Sergio: los jugadores están con las pilas cargadas. Esto se debe a que todos han estado trabajando en sus vacaciones para llegar a tono a la cita europea pese a que se haya reducido considerablemente el número de días de concentración en la selección.

Entonces, ¿Qué es lo que le falta al italiano para decantarse?. El que no haya tomado una decisión a estas alturas está perjudicando a aquellos jugadores que están en la cuerda floja. Tanto a Víctor Sada como Carlos Suárez se les ha visto incómodos, sometidos a la presión de poder quedarse fuera de una de las mejores plantillas que puede tener un equipo, aunque sea a nivel de selecciones. Y el último a unirse a ese grupo ha sido Víctor Claver, jugador en el que Scariolo no confía, pero que sabe que puede aportar. No le da minutos, aunque tampoco es que se le vea mucho.

Y yo, desde mi humilde opinión, hay algo que no entiendo.¿ Por qué alarga tanto está agonía para los jugadores, cuando el verdadero problema no está en el juego de estos sino en la falta de decisión del propio seleccionador? La duda recae en que no sabe qué llevar, y ahí, amigos, es donde está el 'quid'. Los jugadores lo están pasando mal, no disfrutan jugando porque el entrenador no sabe para donde tirar. Y más cuando todos sabemos que el que se salve de esta quema de brujas apenas pisará el parqué.

A veces se nos olvida de que su compromiso con la selección es una decisión personal y no una obligación. Ir a la concentración supone quedarse sin ver casi a la familia, arriesgarse a una lesión o llegar excesivamente cansado al inicio liguero. Lo hacen porque se lo pasan bien, tanto dentro como fuera de la cancha, pero eso no les obliga a aguantar determinadas decisiones (o en este caso "indecisiones") aunque vengan del propio entrenador. Ellos se comprometen al vestir la elástica, es hora de que lo hagan también los demás.

Artículo escrito por Yaiza Ramirez.

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