lunes, 15 de agosto de 2011

Leyendas ACB: FERNANDO MARTÍN

Fernando Martín Espina (Madrid, 25 de marzo de 1962 - Madrid, 3 de diciembre de 1989) fue un jugador español de baloncesto hermano del también jugador de baloncesto Antonio Martín
Jugó en el Estudiantes, Real Madrid, Portland Trail Blazers y en la selección española, con los que conquistó diferentes éxitos. Fue el primer español en fichar por un equipo de la NBA. Medía 2,05 m de altura y jugaba de pívot, siempre con la camiseta número 10. Como jugador, destacó por su gran fortaleza física no exenta de técnica y talento. Miembro del Salón de la Fama FIBA. Falleció en Madrid el 3 de diciembre de 1989 en un accidente de tráfico.
Fernando Martín se inició en el baloncesto cuando ya tenía 15 años. Antes había practicado otros deportes. Destacó especialmente en el balonmano así como tenis de mesa y la natación, disciplina en la que se proclamó incluso campeón de Castilla. Esa formación multidisciplinar le confirió un físico muy fuerte y atlético.
Se introdujo en el baloncesto jugando en las categorías inferiores del Estudiantes, donde enseguida destacó. Se proclamó campeón de España escolar y juvenil, categoría en la que con la selección española consiguió la medalla de plata en el Eurobasket de 1979.
En 1980, y todavía en edad júnior, ya fue incluido en el primer equipo de Estudiantes. En 1981, con sólo 19 años de edad, ya formó parte del cinco inicial del equipo estudiantil que consiguió el subcampeonato de Liga.
Fue la gran revelación de la Liga en la temporada 1980-81, y le llegaron varias ofertas. Llegó a firmar un precontrato con el Joventut de Badalona pero, tras intensas negociaciones, acabó fichando por el Real Madrid, que también contrató a su hermano menor Antonio Martín.
Se incorporó al Real Madrid en el verano de 1981 . En este club, y en los siguientes cinco años, vivió los mejores años de su carrera deportiva, y llegó a consagrarse como el mejor pívot de España uno de los mejores de Europa.
Con el equipo blanco conquistó cuatro títulos de la ACB (1982, 1984, 1985 y 1986), tres de la Copa del Rey (1985,1986 y 1989), una Recopa (1989) y un Mundial de Clubs (1982). En 1985 fue subcampeón de la Copa de Europa.
Su figura llegó a seducir a los ojeadores de la NBA. En 1985 fue el primer jugador español en ser incluido en el draft. Lo eligieron los Nets. Viajó a Estados Unidos para disputar el campus de verano de este equipo y, a su finalización, se le propuso firmar un contrato no garantizado. Martín lo rechazó, y prefirió seguir un año más en España. Eso le permitiría participar en el Mundobasket que se disputaría en España en 1986, y en el que la selección española albergaba grandes esperanzas. Cabe mencionar que, en aquella época, los jugadores de la NBA no podían participar en las competiciones organizadas por la FIBA.
Entre 1981 y 1986, y en paralelo a sus éxitos en el Real Madrid, también colaboró activamente en los de la selección.
Fue convocado por primera vez por Antonio Díaz-Miguel en 1981. Entre ese año y 1986, cuando se fue a la NBA, disputó un total de 72 partidos con la selección, de la que siempre fue uno de los pilares.
Fue titular del equipo que ganó la medalla de plata en el Eurobasket de Nantes’83, y del que conquistó la histórica medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Los Angeles 1984.
En verano de 1986 dio el gran paso y fichó por los Portland Trail Blazers de la NBA, convirtiéndose en el primer español y segundo europeo en entrar en la competición estadounidense.
Su estancia en los Trail Blazers, sin embargo, no fue todo lo afortunada que esperaba. Sufrió varias lesiones que le tuvieron, en total, cerca de dos meses apartado de las canchas, y que le impidieron contar con la continuidad de juego necesaria. Una fractura de nariz y una artroscopia en la rodilla fueron sus peores adversarios. A pesar de todo, el madrileño dio por buena la experiencia americana. Siempre dijo que había ido a la NBA a aprender.
Con los Trail Blazers sólo jugó una temporada (1986-87), en la que disputó 24 partidos para un total de 146 minutos, 22 puntos y 28 rebotes.
En 1987 regresó al Real Madrid. Y entre otras cosas lo hizo porque el conjunto blanco le ofreció un contrato que, en aquél entonces, representaba un auténtico récord: 100 millones de pesetas anuales.
Su segunda etapa madridista fue menos fructífera. En el baloncesto español mandaba el FC Barcelona de los Epi, Solozabal y Audie Norris, el estadounidense con el que Martín mantuvo unos duelos épicos. A Martín le dio tiempo de añadir a su palmarés una Copa del Rey (1989) y una Recopa de Europa (1989) con un Real Madrid entonces liderado por el yugoslavo Drazen Petrovic.
Pocos meses después (tal y como le ocurriría tres años y medio más tarde al propio Petrovic), un trágico accidente acabó con su vida prematuramente.
Fernando Martín falleció en Madrid el domingo 3 de diciembre de 1989 sobre las 15.00 horas a causa de un accidente de circulación. Acudía a presenciar un partido del Real Madrid contra el CAI Zaragoza que no iba a poder disputar por sus conocidos dolores de espalda, los cuales no le impedirían estar en el banquillo para apoyar a sus compañeros. En el momento de su fallecimiento se dirigía a recoger a su compañero Quique Villalobos para ir juntos al estadio.
El accidente se produjo porque una velocidad excesiva le hizo perder el control de su automóvil, un Lancia Thema 8.32, al incorporarse desde la carretera de Barcelona (N-II) a la vía de circunvalación M-30 en dirección norte. Tras saltar la mediana, invadió el carril de sentido contrario (sur) e impactó contra otro vehículo, un Opel Kadett conducido por Ricardo Delgado Cascales, quién sobrevivió al accidente con graves heridas.
Su fallecimiento provocó una auténtica conmoción en el baloncesto español y mundial. A su entierro acudieron representantes de todos los clubs e instituciones, incluidos varios jugadores, como Epi y Audie Norris, su eterno rival en el FC Barcelona.
El 14 de febrero de 2009, fue homenajeado ante millones de telespectadores de todo el mundo, cuando Rudy Fernández, jugador español de los Portland Trail Blazers realizó uno de los mates del concurso del All Star 2009 de la NBA con una réplica de la camiseta que lució en su temporada en el equipo de Portland, con su nombre en el dorsal y el número 10.
Este caso recuerda al de Drazen Petrovic quién también fallecía en mismas circunstancias.
Desde su fallecimiento, ningún otro jugador ha vuelto a lucir el número 10 en la camiseta del Real Madrid.


Artículo realizado a medias por Adrián Martín y Arturo López.


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