jueves, 11 de agosto de 2011

Reflexiones defensivas (I)

¿Qué podemos destacar de los grandes equipos? Sí, todos han tenido grandes estrellas,  jugadores que han triunfado tanto en Europa como en la NBA. La Jugoplástika de finales de los 80 y principios de los 90 (Kukoc, Divac, Radja, Perasovic…), el Joventut de Obradovic (Villacampa, Corny Thompson, Jofresa, entre otros), la hegemonía actual que está ejerciendo el mismo Zeljko con Panathinaikos, con una base muy definida con Diamantidis y Batiste, antes escudados por Spanoulis, y antes, incluso, por Siskauskas. El FC Barcelona actual, cuenta con Navarro, Mickael y Eidson, esto es, tres de los mejores exteriores que encontramos en Europa.

Sin embargo, junto a estas grandes estrellas, hay que hacer mención a un grupo de jugadores que también pasan a engordar su palmarés en estos equipos. Voy a centrarme en dos equipos que, por cercanía, he podido seguir con más asiduidad. 

El primero de ellos es el Unicaja de Málaga de la temporada 2005-2006. En ella, el equipo dirigido por Sergio Scariolo, ganaba la liga en el Buesa Arena de Vitoria, tras vencer sus dos compromisos en casa. No obstante, el principal hecho a destacar fue su primera ronda de Euroliga, donde llegó a vencer a Panathinaikos en el OAKA.

De este equipo, plagado de estrellas, por supuesto, destacaba una férrea defensa. Salvo Sandro Nicevic y Walter Herrmann, todos los demás jugadores eran grandes defensores, o por físico, o por inteligencia. Todo el mundo recuerda la lentitud de Pepe Sánchez, pero aún así, era uno de los líderes estadísticos en robos de balón. El excelente trabajo físico de Pietrus bajo los tableros, junto con Jorge Garbajosa, como puntal del equipo, permitían que Daniel Santiago sólo tuviese que centrase en intimidar rivales.
En definitiva, destaca sobre todo, la defensa.

El otro equipo a hablar, es la selección española campeona del mundo en 2006. Pepu Hernández consiguió crear una ética defensiva que he visto en equipos de entrenadores como Bozidar Maljkovic o el mítico Larry Brown con los Pistons de 2004. El equipo estaba sustentado en una estrella, Pau Gasol, pero junto a él, Garbajosa, Navarro, Calderón y, a destacar, Carlos Jiménez. 

El mítico jugador estudiantil siempre ha destacado por su facilidad para el rebote, para las ayudas, para el aguante físico ante jugadores superiores. Su aportación defensiva es, desde luego, intachable.
En este equipo, además, se contaba con Berni Rodríguez (jugador que también realizó un gran trabajo dando descanso a Marcus Brown en el mencionado Unicaja), Felipe Reyes (su entrega en la cancha es indiscutible) o Rudy Fernández, jugador que destaca por su gran físico.

¿A dónde quiero llegar con todo esto? A la defensa. El talento ofensivo sin capacidad de sacrificio en defensa es inútil. A destacar, grandes jugadores NBA que negaron sacrificarse atrás para seguir agrandando sus números en ataque, o el archiconocido Arijan Komazec, el nuevo Petrovic, que prefería imitar los movimientos del genio de Sibenik a ponerse delante de su par.

1 comentario:

  1. Bueno todo eso de la defensa es muy relativo, muchos grandes jugadores se prodigaban poco en defensa, además hay casos extremos como el de Paul Westhead que ganó un anillo con los Lakers en el que su máxima era dejar tirar al equipo rival para que nos toque atacar antes.

    ResponderEliminar