viernes, 16 de septiembre de 2011

Insuficiente aportación de Kirilenko (Foto FIBA Europe / Castoria)
Francia jugará la primera final del Eurobasket de su historia tras superar a Rusia en un ejercicio de consistencia. Los galos ganaron por talento y constancia y disfrutarán de los Juegos Olímpicos, única competición en la que pudo disputar la final (1948 y 2000, en ambos casos subcampeón).

Francia fue superior con ese suave rodillo que viene demostrando todo el campeonato: sin hacer mucho ruido ni ser demasiado contundente, golpeando con continuidad y múltiples recursos. Si al principio del partido el protagonista era el gran Tony Parker, luego aparecieron De Colo, Traoré o Batum para darle siempre el control del choque.

Rusia, en cambio, fue más Rusia que nunca: tremendamente irregular, encadenando minutos de alto nivel y llegando a adelantarse en varias ocasiones pero pagando sus múltiples apagones y la carencia de banquillo y argumentos; solo Kirilenko y Mozgov respondieron con suficiente acierto al vendaval galo.

Francia, más sólida en el arranque
La igualdad fue la tónica de un primer cuarto irrelevante en el resultado (17-16) pero que permitió ver las primeras genialidades de Tony Parker y Andrei Kirilenko. Con su noveno punto, sobre la bocina del periodo, TP culminaba un arranque demoledor.

Los galos tomaron algo de aire en el inicio del segundo periodo (24-20), encontrando alternativas a Parker, que tardó nueve minutos en volver a anotar. Lo hizo con un triple a 39 segundos del descanso y que ponía un prometedor 39-31 en el electrónico. Era la máxima ventaja hasta ese momento, cimentada previamente con una buena serie de Nando De Colo con cinco puntos consecutivos.




Mozgov rescata a Rusia, pero aparece Traoré
Un triple de Fridzon puso la primera tirita al borde del descanso (39-34) y en la reanudación, Rusia enmendó la herencia negativa de la primera mitad con un parcial 0-5 para igualar a 39 con un poderosísimo mate de Mozgov, rey de la zona. Pero las buenas noticias se acabaron rápido para Rusia con la tercera falta de Andrei Kirilenko y dos triples de Nico Batum, atento para aprovecharlo (49-45). Los puntos de Noah y Traoré continuaron abriendo hueco: 55-47 para Francia al final del tercer periodo.

El octavo punto de Traoré en apenas cuatro puntos abría el último periodo y daba una nueva máxima a los de Collet: 61-49. Rusia era un enorme agujero negro en ataque y solo Mozgov había logrado anotar en más de seis minutos. Con -12, era necesario buscar alternativas y Blatt apeló a Kirilenko, que revivió a los suyos con un 2+1... continuado por un triple de Monya en un contraataque perfecto. A seis, 61-55.

Francia no falla esta vez
Pero Francia no estaba dispuesta a renunciar a un billete histórico y un triple de Batum sacó al equipo del atolladero... antes de que Tony Parker acercara la final con un triple a cinco minutos de la conclusión y que ponía de nuevo un +10: 69-59.

Rusia quedaba a expensas del milagro y Kirilenko lo intentaba con otro triple (69-64 a 3:30). Pero con Parker y Batum al otor lado, no había opción alguna: 75-66, tranquilidad gala y billete a la final.

No hay comentarios:

Publicar un comentario