lunes, 12 de septiembre de 2011

Otro capítulo dorado del Seleccionado Nacional



Argentina comenzó el partido de manera similar que el dia anterior, con Scola produciendo mucho en la zona pintada (8 puntos en este lapso). Aunque esta vez encontró un buen apoyo en la puntería de Carlos Delfino (encesto 2 triples). Brasil, por su parte, no podía quebrar el buen trabajo defensivo (3 recuperos) ejercido por todo el equipo argentino, quienes prestaban especial atencion en el juego de pick and roll brasilero. Asi es que Argentina gano ese periodo inicial por 21 a 9.

En el segundo cuarto, el conjunto dirigido por Rubén Magnano, salió enfocado a bajar la efectividad ofensiva argentina. Para ello, planteó una defensa zonal 2-3, que ya no dejaba tantos espacios libres como al inicio. En ataque, empezó a encontrar más variantes con el ingreso de Rafael Luz y Rafael Hettsheimer. Así fue que a falta de poco más de dos minutos para el final del primer tiempo, Brasil achico a tres puntos la distancia (25 a 22). Sin embargo, el reingreso del capitán Scola (con 10 puntos aqui) trajo nuevas energías para cortar la avanzada carioca. Se fueron al descanso largo con el conjunto de Julio Lamas arriba en el marcador por 35 a 27.

La vuelta del entretiempo trajo un ritmo de juego (intercambio de goles) que favoreció al conjunto brasilero. Sequía ofensiva argentina, mientras que a Brasil se le abrió el aro hasta conseguir ponerse arriba en el marcador por uno (43 a 44). En este momento, el DT Lamas decidio el ingreso de Carlos Delfino, quien respondió con un triple para devolver la ventaja (46 a 44). No obstante, Brasil ya estaba en juego, dándose lo que se preveía: un partido muy parejo. Fin del tercer cuarto: 50 a 48 a favor de la Generación Dorada.

Brasil comenzó el último período con un parcial de 8 a 0 en los primeros 2 minutos (50 a 56). En este momento, apareció la garra de Federico Kammerichs que con cuatro puntos consecutivos más una tapa a Marcelinho Huertas, revitalizó el juego de Argentina. A el se le sumaron Luis Scola (con un doble y falta) y Pablo Prigioni (2 puntos) para colocar una racha positiva. 

El partido, a partir de aquí, tuvo una carga emotiva impresionante, donde cada acción se vivía como la última por todos los presentes en un colmado Polideportivo Islas Malvinas de Mar del Plata.

A poco menos de dos minutos para el cierre del partido Argentina supo sacar una ventaja de 7 tantos (69 a 62), de la mano del tandem Prigioni-Scola. 

Argentina, ya sin su base titular en cancha por 5 faltas personales, supo administrar el tiempo a su favor para terminar ganando el partido por 80 a 75.

De todos modos, el resultado final sería anecdótico. Porque lo que quedará en la historia es que esta Generación Dorada le dio otra inmensa alegría al país al subirse a lo más alto del podio en el Campeonato FIBA Américas Mar del Plata 2011, regalándole a toda la gente que se hizo presente y alento sin parar, una victoria en la final ante el clásico rival de todos los tiempos.
gustavo alcaraz

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